
Tal vez no tan en vivo, si en directo...

“Los hechos tienen su propio acento distinto en cada lenguaje”.
Wieslaw Brudzinski
La realidad es que la tecnología se filtra por todas las aristas de nuestra vida. Así, las diferentes áreas de la psicología la han ido incorporándola a sus modalidades de trabajo, llegando incluso al área clínica. Para poder establecer la alianza terapéutica son necesarias algunas mínimas condiciones en el contacto: que sea en ese momento (no diferido) y que incluya dos modalidades de leguaje comunicacional: verbal y corporal. Pero como es sabido, las personas nos comunicamos por varias vías en simultáneo, transmitiendo información relevante no sólo a través de la palabra. Por eso la importancia de la mirada en este tipo de trabajos, es decir, necesitamos la imagen (al menos de la cara). En líneas generales, las sesiones online se hacen por medio de la plataforma de Skype, aunque pueden utilizarse otros programas que permitan la videollamada, dependiendo de la disponibilidad del mismo que tengan terapeuta y consultantx.
La terapia online puede ser muy útil para personas que no pueden acudir a una sesión presencial porque:
Disponen de poco tiempo.
Viajan a menudo y de esta manera pueden continuar su tratamiento.
La consulta del terapeuta que les gusta está lejos.
Tienen algún problema físico y no les es fácil desplazarse.
Tienen agorafobia y les cuesta salir de casa.
Quieren mantener el anonimato.
El funcionamiento es muy similar al utilizado en la psicoterapia presencial: se pauta un día, un horario, el entorno debe tener privacidad y tranquilidad. La duración de la sesión suele ser un poco mayor a la del encuentro en persona, alcanzando por lo general la hora de atención. El pago de honorarios se puede hacer por transferencia bancaria, depósito o sistemas de pago online como Mercado Pago o Paypal. Aunque parezca una obviedad, requiere de cierta dotación técnica, como una PC o Tablet, conexión a internet, micrófono y parlantes.
Las más de las veces, para poder optimizar y potencializar el trabajo, se puede solicitar que las tareas entre sesiones sean enviadas con anterioridad al e-mail de x terapeuta, a fin de no consumir tiempo de la sesión en la lectura del material producido por lx consultante.
La terapia psicológica por Skype permite la relación psicoterapéutica de una manera lo más parecida posible a como lo estaríamos en una sesión de terapia psicológica presencial, lo que va a redundar en el máximo aprovechamiento de las sesiones de psicoterapia y con ello en la consecución del objetivo de la misma. El nivel de intimidad, confianza y empatía creadas son imprescindibles.
