top of page

Incluyendo la violencia

Violencia intragénero, prejuicios, golpes, violencia psicológica

¿Nuestrx compañerx nos persigue todo el tiempo ?

¿ Nos acusa constantemente de infidelidad?

¿Se opone a nuestras relaciones con familiares y amistades?

¿Nos prohíbe trabajar o estudiar?

¿Nos critica por cosas pequeñas y sin importancia?

¿Se pone iracundx fácilmente cuando bebe o consume drogas?

¿Controla tus finanzas y te obliga a darle cuentas en detalle de tus gastos?

¿Te humilla delante de otras personas?

¿Destruye tu propiedad personal y objetos de valor sentimental?

¿Te amenaza con hacerte daño?

¿Te obliga a tener relaciones o practicas sexuales contra tu voluntad?

¿Te golpea, empuja o lastima físicamente?

¿Te amenaza con exponer tu orientación sexual con tu entorno?

¿Te chantajea con cuestiones ligadas al VIH?

 

Si contestaste que sí a varias de las preguntas anteriores es muy factible que estés pasando una situación de violencia intragénero. ¿Qué es eso? La violencia es un ejercicio de poder y control. La violencia intragénero es la que se produce entre parejas y ex-parejas del mismo sexo/género. Popularmente, se cree que las personas víctimas son más débiles y tienen un rol femenino, mientras que quienes las maltratan son más fuertes, de mayor tamaño y tienen un rol masculino. Sin embargo, la violencia intragénero no está relacionada ni con la expresión de género ni con los roles sexuales ni con la fuerza física, sino con la desigualdad de poder.

 

Todas las personas, independientemente de nuestra expresión de género y del rol que adoptemos, hemos sido socializadas en un sistema patriarcal en el que la violencia es una forma de mantener privilegios y de someter a quienes no los tienen. La cultura nos impone ideas acerca del amor que muchas veces justifican y sostienen las acciones violentas. Por ejemplo: el amor todo lo puede, es lo más importante y requiere entrega total, por lo cual, el amor es posesión y exclusividad.

En la violencia intragénero, los rasgos más comúnes son los celos, el control, la obsesión del maltratadxr y la falta de autoestima por parte de la víctima; se producen ataques homófobos o lesbófobos: a “lxs gays/lesbianas no nos quieren en ningún sitio, así que más vale que te quedes conmigo”. Este tipo de afirmaciones son muchas veces internalizados por las víctimas que, en muchos casos, a lo largo de su vida ya han sufrido humillaciones, insultos, amenazas o ataques desde la infancia o la adolescencia.

 

El sostenimiento de una relación violenta puede deberse a múltiples factores, por ejemplo: la dependencia financiera, la ingenuidad / inexperiencia, el “amor”, la esperanza para el cambio, el temor a la soledad, el miedo, la culpa, la baja autoestima, la dependencia física/emocional y/o sentirse atrapadx.

 

Si bien pueden verse puntos en común con el tipo de agresiones que se dan en parejas heterosexuales, hay ciertas situaciones puntuales de las dinámicas relacionales intragénero. Por ejemplo, los abusadores pueden amenazar con quitarle a los hijos a la víctima. En algunos lugares, las leyes de adopción no permiten a padres del mismo sexo a adoptar. Esto puede dejar a la víctima sin derechos legales, ya que, legalmente, el padre/madre es el otrx. El abusador puede usar a los niños como medio para prevenir que la víctima salga o busque ayuda.

 

Además está el outing o la amenaza de “sacar del armario”. El agresxr gay o lesbiana amenaza en ir al trabajo de la víctima, a ver a su famlia y contar su orientación sexual. Esta amenaza es amplificada por la sensación de aislamiento extremo entre las víctimas gays y lesbianas, ya que algunos todavía no han salido del closet. 

 

Otra de las dificultades en las situaciones de violencia intragénero, es la doble invisibilidad: la víctima es segregada por maltratada (es una violencia “privada”) y por homosexual. Todo esto genera:

 

Las propias víctimas y/o agresores/as no se identifican como tales.

 

El miedo a denunciar y revelar la orientación sexual.

 

La homofobia social que, en muchos casos, dificulta a los agentes sociales la intervención y la protección de la persona LGTB agredida.

 

Si una comunidad se niega a reconocer las relaciones homosexuales, no puede reconocer la violencia en la relación.

 

Es necesario que si te sentís en una encrucijada porque tu pareja te maltrata puedas hablarlo, saber que no estas solx, que no sos el unicx que le pasa esto. La salida de las lógicas relacionales violentas implican una transformación interna y  la deconstrución de todos los prejuicios que el agresxr puso en tu cabeza. Es un camino difícil, pero es importante que tengas presente que si la relación tardo cierto tiempo en establecerse, es lógico que requiera de cierto tiempo también para terminarse. Sin embargo, aunque cueste, se trata de una inversión para poder vivir una vida sin violencia.

Recibí Nuestro Newletter

No te pierdas ninguna actualización

Buenos Aires - Argentina.

E- mail: diversamentepsicocreativa@gmail.com

Facebook: /DiversaMentePsicoterapiaCreativa

Instagram: /diversamente_psi

Twitter: @DiversaMentePsi

Copyright © DiversaMente Psicoterapia Creativa, All rights reserved 2015.

bottom of page